19 de diciembre de 2016

El tiempo detenido


Cuento los días
para volver a verte
y entre más te pienso
más me parece que el tiempo
se vuelve espeso.
Es como si el reloj fuera
un barco encallado
y nunca más
volverá a avanzar.
Cuento los días y las horas,
recuento las caricias y los besos
y en este instante detenido
colecciono los recuerdos que nos hacen uno.
Cuento el tiempo
y cuento lo nuestro
y de tanto contarlo
ya lo cuento al revés.
Entonces llego al punto
en el que faltaba tiempo
para que se tejiera
la historia de los dos.
Y aquí me detengo, sonriente,
cuando la espera se hace ligera,
porque es mejor esperarte,
sabiendo que llegarás,
que haber vivido tantos años
sin conocerte, sin que fueras mía
y tal vez de alguien más.

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